El
paso de los años no me impide conservar vida,
Y la
conservo en días y noches,
En meses
de verano y en albaricoques
La conservo
en el invierno y en algunos amores,
En tiempos
pasados, de alegrías y desolaciones,
La conservo
sin duda en el sexo y los hombres,
Que me
han amado y vivido sin reproches,
Conservo
la vida también en canciones,
En poemas,
en vacilaciones,
La
conservo en familia, en amigos, en voces,
En
desconocidos que son mis lectores,
En
libros la conservo, en escritores,
En
cientos de cuentos que son emociones
Conservo
la vida como melocotones,
En frascos
sellados de almíbar y camastrones,
En paisajes
hermosos y en callejones.
En pueblos,
ciudades, en frailejones,
Y flores
que emanan distintos olores,
Sándalo,
buganvilias, girasoles.
La
conservo en una sociedad sin corazones,
Donde
vale el dinero no las intenciones,
Sociedad
hipócrita de falsas adulaciones,
Que reprocha
la muerte y la celebra a borbotones,
Conservo
la vida también en gobiernos
Tiranos,
demócratas, malos, buenos,
Y la
conservo en las tristezas que son aguijones
Aguijones
de la vida, vida de albellones,
Y en
los niños también conservo la vida,
Que no
vale nada si no está encendida,
Encendamos
la vida y conservemos la vida,
En cada
instante, en cada rima,
En cada
oda, en cada sonrisa,
Sin negar
la muerte que se aproxima,
Llegará
la muerte a nuestras cimas,
Y yo
estoy tranquilo porque he conservado vida.